sábado, 21 de febrero de 2015

Epilepsia: Epilepsia y embarazo

A las mujeres con epilepsia les preocupa a menudo saber si pueden quedar embarazadas y si tendrán un bebé sano. Esto es generalmente posible. A pesar de que algunos medicamentos para evitar las crisis y algunos tipos de epilepsia pueden reducir el interés por la actividad sexual en la persona, la mayoría de las mujeres con epilepsia pueden quedar embarazadas. Además, las mujeres con epilepsia tienen un 90 por ciento o más de posibilidades de tener un bebé normal y saludable, y el riesgo de defectos de nacimiento es solamente de cerca del 4 al 6 por ciento. El riesgo de que los niños de padres con epilepsia desarrollen ellos mismos la epilepsia es solamente de cerca del 5 por ciento, a menos que los padres tengan un tipo de trastorno que sea claramente hereditario. Los padres que están preocupados de que su epilepsia pueda ser hereditaria pueden consultar a un consejero genético para determinar cuáles pueden ser los riesgos. Durante el embarazo se puede realizar una amniocentesis y un ultrasonido de alta resolución para verificar que el bebé se está desarrollando normalmente y, si se sospecha de un problema, se puede utilizar un procedimiento llamado prueba de alfafetoproteína sérica para hacer el diagnóstico prenatal de muchas condiciones médicas.

Hay varias precauciones que las mujeres deben tomar antes y durante el embarazo para reducir los riesgos asociadas al embarazo y al parto. Las mujeres que están considerando quedar embarazadas deberían hablar con sus médicos para saber de cualquier riesgo especial asociado con su epilepsia y los medicamentos que están tomando. Algunos medicamentos contra las convulsiones, especialmente el valproato, la trimetadiona y la fenitoína, se sabe que aumentan el riesgo de tener un niño con defectos de nacimiento como paladar hendido, problemas cardíacos o defectos en los dedos de las manos y de los pies. Por esta razón, el médico le puede aconsejar a la mujer cambiarse a otros medicamentos durante el embarazo. Antes de tratar de quedar embarazada, la mujer debería, siempre que sea posible, darle al médico tiempo suficiente para cambiar los medicamentos en forma adecuada, lo cual incluye el tiempo necesario para ajustar la dosis de los nuevos medicamentos y para hacer pruebas que permitan determinar cuándo se han estabilizado los niveles sanguíneos de los medicamentos. Las mujeres también deberían empezar a tomar suplementos vitamínicos prenatales con bastante anticipación, especialmente que contengan ácido fólico, el cual puede ayudar a reducir el riesgo de ciertos defectos del nacimiento antes de concebir. Las mujeres que se dan cuenta que están embarazadas pero que todavía no han hablado con el médico sobre las formas de reducir los riesgos deberían hacerlo tan pronto como sea posible. Sin embargo, deberían seguir tomando los medicamentos contra las crisis epilépticas tal como han sido recetados hasta ese momento para evitar crisis que pueden ser prevenibles. Las crisis durante el embarazo pueden dañar al bebé en desarrollo o causar aborto espontáneo, particularmente si las crisis son graves. No obstante, muchas mujeres que han tenido crisis durante el embarazo han tenido bebés normales y saludables.

Las mujeres con epilepsia a veces experimentan durante el embarazo cambios en la frecuencia de sus crisis, aún sin cambiar de medicamentos. Cerca del 25 al 40 por ciento de mujeres tienen un aumento en la frecuencia de sus crisis mientras están embarazadas, mientras que otras pueden tener menos crisis durante el embarazo. La frecuencia de las crisis durante el embarazo puede ser influenciada por una variedad de factores, entre ellos el incremento del volumen sanguíneo durante el embarazo, lo cual puede diluir los efectos de la medicación. Se deben vigilar los niveles sanguíneos de los medicamentos contra las crisis en las mujeres durante y después del embarazo y ajustar las dosis como corresponde.

Las mujeres con epilepsia que están embarazadas deberían tomar vitaminas prenatales y dormir lo suficiente para evitar las crisis causadas por la falta de sueño. También deberían tomar suplementos de vitamina K después de las 34 semanas de embarazo para reducir el riesgo de un trastorno de coagulación sanguínea en los recién nacidos llamado coagulopatía neonatal, que puede ser causado por la exposición fetal a los medicamentos contra la epilepsia. Por último, deberían recibir un buen cuidado prenatal, evitar los productos del tabaco, la cafeína, el alcohol y las drogas ilegales, y tratar de evitar el estrés.

El parto generalmente procede de forma normal para las mujeres con epilepsia, aunque existe un riesgo levemente mayor de hemorragia, eclampsia, parto prematuro y cesárea. Los médicos pueden administrar medicamentos antiepilépticos por vía intravenosa y vigilar los niveles sanguíneos de los medicamentos anticonvulsivantes durante el parto para reducir el riesgo de que el parto desencadene una crisis. Después de nacer, los bebés tienen a veces síntomas de abstinencia de los medicamentos contra las convulsiones que toma la madre, pero esos problemas desaparecen en unas pocas semanas o meses y generalmente no causan efectos graves o de largo plazo. Los niveles sanguíneos de los medicamentos anticonvulsivantes deberían revisarse frecuentemente en la madre después del parto, debido a que la medicación a menudo necesita ser disminuida.

Los medicamentos contra la epilepsia no deberían influenciar la decisión de la madre de amamantar a su bebé. Solamente un número pequeño de medicamentos contra la epilepsia son secretados en la leche materna, generalmente no en cantidades suficientes para dañar al bebé y en cantidades mucho menores a las que el bebé estuvo expuesto en el vientre materno. En contadas ocasiones, el bebé puede estar excesivamente somnoliento y alimentarse mal, por lo que estos problemas deben ser vigilados muy de cerca. Sin embargo, los expertos creen que los beneficios de amamantar al bebé superan los riesgos que puedan existir, con unas contadas excepciones.

Para aumentar el conocimiento de los médicos sobre la forma en que los diferentes medicamentos contra la epilepsia afectan el embarazo y las posibilidades de tener un bebé saludable, el Hospital General de Massachussets (Massachusetts General Hospital en inglés) ha iniciado un registro nacional de mujeres que toman medicamentos antiepilépticos mientras están embarazadas. A las mujeres que se inscriben en este programa les dan materiales educativos sobre la planificación antes de concebir y el cuidado perinatal y se les pide información sobre la salud de sus hijos (esta información se mantiene en forma confidencial). Las mujeres y los médicos pueden comunicarse con este registro llamando al 1-888-233-2334 ó 617-726-1742 (fax: 617-724-8307).

Las mujeres con epilepsia deberían están enteradas de que algunos medicamentos contra la epilepsia pueden interferir con la eficacia de los anticonceptivos orales. Las mujeres que deseen utilizar anticonceptivos orales para prevenir el embarazo deberían hablar de esto con sus médicos, quienes también pueden recetar una medicación antiepiléptica diferente o indicar otras formas de evitar un embarazo no planeado.


National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS)
National Institutes of Health
Brain Resources and Information Network

No hay comentarios: